Huellas de la memoria: Caminos de amor y lucha

por Lola Zavala

Me llamo Braulia Jaimes, busco a mi esposo Epifanio Avilés, desaparecido político desde el 9 de mayo de 1969, en Ciudad Altamirano, los responsables son el Gral. Miguel Bracamontes, Arturo Acosta Chaparro y Miguel Nazar Haro.

Epifanio, te he buscado y seguiré buscando con todas mis fuerzas hasta encontrarte.

Estos son los zapatos y las huellas de doña Braulia, que busca a su marido, Epifanio Avilés Rojas, desde el 19 de mayo de 1969, cuando lo detuvieron militares en la comunidad de Las Cruces, en el estado de Guerrero. “Subánlo y llévenlo al Campo Militar Número Uno” ordenó el general Bracamontes mientras señalaba la avioneta militar que lo trasladó a ese siniestro lugar, la mayor cárcel clandestina del país con sede en la ciudad de México y que hoy en día continúa funcionando.

Doña Braulia ha donado a Huellas de la memoria un par de zapatos con los que incansablemente ha buscado a su marido.

Huellas de la memoria es un colectivo que graba, en las suelas de los zapatos gastados de tanto buscar, las historias de vida y de memoria de las personas desaparecidas de manera forzada en México.

Soy Teresa Vera. Busco a Minerva, mi hermana. ¿Dónde está? La desaparecieron el 29 de abril del 2006, en Matías Romero, Oaxaca. La extraño.

Se calcula que son más de 30 mil las personas desaparecidas de manera forzada. La búsqueda de sus familiares y el colectivo Huellas de la memoria mantienen vivas las historias, las vidas, los nombres y los sueños, de todas aquellas personas ausentes, arrancadas de sus hogares o de sus caminos, y a las que esperan y buscarán sin descanso hasta encontrarlas.  Han transformado el dolor en lucha, por denunciar estos crímenes, por saber la verdad y exigir justicia. Una dolorosa y ardua batalla contra la indiferencia y el olvido. 

Necesitamos caminar, movernos, para no quedarnos paralizados de dolor

 

Estos son los tenis de Jorge Verástegui González, hermano de Antonio y tío de Antonio Jesús Verástegui Escobedo, fueron arrebatados de su hogar el 24 de enero de 2009 en Parras, Coahuila. Con ellos camino los pedregosos lugares de la desaparición forzada; necesitamos caminar, movernos, para no quedarnos paralizados de dolor.

 

 

Son madres, padres, hijos, hijas, abuelos, hermanos, hermanas, quienes buscan y recuerdan. Que luchan y recorren los pedregosos lugares de la desaparición forzada, como cuenta Jorge Verastegui en sus gastados tenis, y que se mueven para no quedarse paralizados de dolor.  A veces esa búsqueda los ha llevado a recorrer el país entero, siguiendo el rastro de aquellas personas que atravesaron México con la esperanza de llegar a los Estados Unidos y desaparecieron en el camino.  Es el caso del hijo de Ana Enamorado, Óscar Antonio, de Honduras, desaparecido el 19 de enero de 2010 en Jalisco, México.

Hijo, mis pasos son tus pasos y caminan junto a los pasos de las madres centroamericanas. Caminaremos hasta el fin del mundo, pero los encontraremos.

También se han sumado a esta campaña, los familiares que buscan a los desaparecidos de la Dictadura cívico militar en Argentina. Es el caso del niño Camilo, que busca a sus abuelos, desaparecidos en Córdoba, Argentina, en 1978.

Me llamo Camilo Tovar Felipe, busco a mis abuelos Ester Felipe y Luis Carlos Mónaco, desaparecidos en Villa María, Córdoba Argentina, el 11 de enero de 1978.
Yo le pregunto a mi mamá Paula:
-¿Cuándo vamos a encontrar a tus papás?
-No sé, pero vamos a seguir buscándolos.
-Cuando vuelvan, voy a correr a abrazar a mis abuelos.

Madres, padres e hijos de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa, también se han sumado. El 26 de septiembre de 2017, serán ya tres los años, 1,096 angustiosos días, sin saber dónde están.

Yo, Margarito Ramírez, busco a mi hijo que se llama Carlos Iván Ramírez Villarreal. Él es estudiante de la Normal de Ayotzinapa. Lo desaparecieron policías junto a 42 de sus compañeros el 26 de septiembre de 2014 en Iguala Guerrero.

80 pares de esos zapatos y sus huellas han salido de México como parte de la Campaña Internacional contra la desaparición forzada. Han recorrido ya diversas ciudades europeas, Turin, Roma, París, Londres y Berlín, entre otras. Ahora y hasta el 29 de septiembre están en Barcelona. Después viajarán a las ciudades de Madrid, Gotemburgo, Leuven y, la última parada, será en diciembre en La Haya.

La Campaña internacional contra la desaparición forzada es un trabajo colectivo para que todas las personas desaparecidas, la lucha por encontrarlas, la denuncia, la memoria y el amor, se mantengan vivos.

La exposición Huellas de la memoria, en el Convent de Sant Agustí, en Barcelona
Huellas de la memoria, en Barcelona

“Los desaparecidos no desaparecen, ni desaparecerán, mientras estén vivos en la memoria de quienes se reconocen en ellos.” Eduardo Galeano

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Los pasos y huellas de amor y de memoria están en el Convent de Sant Agustí, en Barcelona, hasta el 29 de septiembre de 2017 y forman parte de Susurros de México olvidado, un festival por la paz y los derechos humanos, organizado por la Taula per Mèxic. Más información: Huellas de la memoria en Barcelona.

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