La Tregua

por Lola Zavala para mi tía Elo En una lejana tarde de café y flores mi tía me contó que a veces sus tardes eran grises y aburridas. Sobre todo cuando no le era posible tejer. Por eso en mi siguiente visita no llegué sola: traía conmigo un tesoro. Era La Tregua, el diario de Martín Santomé, que sabia y amorosamente escribió mi admirado Mario Benedetti. Quise que mi tía disfrutara, tanto como yo, de esa magnífica prosa. Que viviera aquel amor, tardío pero auténtico, de la mano del…