Instrucciones para acariciar el alma

Siéntese cómodamente. Abra un libro de Julio Cortázar. Comience a leer. Permita que las palabras empiecen a caminar. Note cómo le acarician con sus pequeñas y traviesas patitas. Respire profundamente en cada pausa. Prosiga. Sienta cómo el placer le inunda suavemente el alma. Sienta la pluma del cronopio mayor deslizarse por su cerebro. Sonría: la ansiada caricia ha llegado. De los remedios para el alma / Lola Zavala Tributo a Cortázar «Un cronopio va a abrir la puerta de calle, y al meter la mano en el bolsillo…

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Y Monterroso sigue aquí

El 7 de febrero de 2003 murió en la Ciudad de México nuestro querido Augusto Monterroso. Sin embargo, como aquel dinosaurio de su célebre cuento, sigue aquí. Y seguirá, mientras haya alguien leyendo y disfrutando los inmensos tesoros que nos dejó. Aquí dejamos algunos. La oveja negra En un lejano país existió hace muchos años una oveja negra. Fue fusilada. Un siglo después el rebaño arrepentido le levantó una estatua ecuestre que quedó muy bien en el parque. Así, en lo sucesivo, cada vez que…

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