Carmen Aristegui recibió el premio a la libertad de expresión en el Ayuntamiento de Barcelona

Foto: Luis Felipe Castilleja

por Lola Zavala
fotos Luis Felipe Castilleja

Barcelona, 19 de junio de 2017. En una emotiva ceremonia en el Salón de Crónicas del Ayuntamiento de Barcelona, la prestigiosa periodista mexicana, Carmen Aristegui, recibió de manos de Gerardo Pisarello, actual alcalde en funciones de la ciudad, el XII Premio Casa Amèrica a la Libertad de Expresión en Iberoamérica.

En el salón no cabía ni un alfiler. En la mesa acomodados esperaban Antoni Travería, director de Casa Amèrica Catalunya, y Gerardo Pisarello. De pronto apareció ella, cálida y sonriente, y una lluvia de merecidos aplausos se desató, imparable.

Anntoni Travería tomó la palabra. Agradeció tanto la presencia de Aristegui, como la de Pisarello, la de la Taula per Mèxic y del público en general. Con este premio la Fundación Casa Amèrica Catalunya reconoció su destacada trayectoria “como un referente indiscutible de un periodismo independiente, veraz y riguroso en un país, México, donde el ejercicio de la profesión se ve condicionado de forma muy grave por la violencia y la corrupción política.” La distinción se hizo extensiva al colectivo de periodistas de su país porque actualmente México es uno de los países del mundo más peligrosos para ejercer el oficio. “El 3 de mayo, Día de la libertad de expresión, es hoy, 19 de julio. Y le hacemos entrega de este premio, elaborado expresamente por Magú, de la mano del alcalde accidental de Barcelona, Gerardo Pisarello.”

Gerardo Pisarello, alcalde de Barcelona, hace entrega del premio a Carmen Aristegui. Foto: Luis Felipe Castilleja

Marta Nin, subdirectora de Casa Amèrica, leyó unas palabras del periodista Carlos Payán Velver, en las que recordó el asesinato del periodista Manuel Buendía, sucedido en 1984, que conmocionó a la sociedad mexicana de entonces. Destacó que hoy en día los asesinatos de periodistas no solo persisten sino que han aumentado como nunca antes, también que los culpables no son detenidos. “Yo me pregunto si aún existimos como país, si no estamos inventando la sobrevivencia de una democracia en realidad erosionada hasta el desvanecimiento. País que abandona a sus periodistas a la fatalidad y que los persigue al sentirse amenazado por la difusión de sus denuncias, es un país que no existe, que no merece figurar en la historia, ni en los mapas”, concluyó.

Carmen entonces tomó la palabra y relató la llamada que recibió de su entrañable y lúcida tía Toni, de 97 años y cabellera plateada, quien le encomendó la tarea de buscar el antiguo piso de la calle República Argentina de Barcelona, en el que vivió durante 3 años antes de viajar a México huyendo de la guerra. Hace de eso más de 80 años. “Esa es la historia de muchos en México, que tienen aquí, en España, un pedazo de sus raíces fundamental.”

“Estar en este encuentro con ustedes aquí, escuchando estas voces, es algo que sacude, es algo que cimbra por su significado, por su alcance, por lo que representa para una periodista como yo que forma parte de un equipo que ha trabajado a lo largo de los años en la radio y la televisión tratando de hacer cosas, tratando de contribuir con un país como México, tratando de no vencerse frente a las muchas adversidades que México tiene, para hacer esto que queremos hacer que es periodismo.”

“Este reconocimiento es un premio que se le da a una persona, que resulté ser yo, pero que en el fondo es una manera de decirle a México estamos contigo, es una manera de decir, a través de una persona, una periodista, lo mucho que importa que un país como México tenga una herida atravesada en el cuerpo desde hace tanto tiempo. Este reconocimiento lo entendemos y lo recibimos con enorme emoción porque significa voltear la mirada a este país que tiene una lista demasiado larga y demasiado impune de periodistas asesinados.”

“Una sociedad no puede abandonar a sus periodistas. El resto del mundo tampoco. Y ustedes están aquí para decirle a México que no se puede seguir matando a periodistas y a personas como ha ocurrido en México por decenas de miles. México ha vivido una espiral de violencia demasiado prolongada, demasiado impune.”

“La sociedad tiene que entender que la muerte de un periodista es la muerte, sí, de una persona, es el trastocar la vida de una familia, es romper la existencia de un individuo, pero es también romper, en buena medida, la existencia de una sociedad. Matar a un periodista es matar a la libertad. Matar a un periodista no solo es callar a alguien, que también, es quitarle a la sociedad su derecho fundamental a saber. La muerte de un periodista, significa la muerte de nuestras libertades. y que tengamos a un periodista asesinado y otro periodista asesinado, y uno más, y uno más, y una cifra que llega a más de cien en los últimos 10 o 12 años, es algo que desde luego no se puede permitir México. “

Recordó los casos de Miroslava Breach y de Javier Valdez Cárdenas, asesinados este año por hacer y difundir sus investigaciones. Miroslava, una periodista que hizo investigaciones con nombre y apellido sobre la narcopolítica en Chihuahua, a la que su valentía la llevó a realizar trabajos realmente muy importantes y que por encima de un contexto adverso decidió publicar. Y fue asesinada. En la puerta de su casa, una mañana, esperando a su hijo para llevarlo a la escuela. Lo mismo pasó con Javier Valdez Cárdenas, de Sinaloa. Asesinado, a las 12 del día, afuera del semanario Riodoce, del que fue fundador junto con otros, huyendo de procesos de censura, y que se colocó como un medio de referencia para periodistas mexicanos y de otros lugares. “Javier era un periodista absolutamente generoso que abría toda la baraja para que otros como él también informaran. También era un periodista de pluma poderosa, no solo habló del narco y sus redes, sino que decidió hablar, a través de sus libros, de las víctimas del narcotráfico visto desde la manera más amplia.  Escribió y publicó de los morros (muchachos) del narco, de los huérfanos del narco, de las misses del narco. Publicó la entraña humana de lo que involucra un lugar embargado por el narco.”

“Miroslava y Javier, los demás colegas asesinados este año y los años anteriores, todos ellos, merecen estar aquí con ustedes reconociendo sus trabajos. Reconociendo el valor y el significado que tiene para una sociedad y para una democracia que haya periodistas que puedan decir e informar a una sociedad. Por eso agradezco enormemente este reconocimiento tan importante porque es darle realce al papel de los periodistas en un país como México. “

Foto: Luis Felipe Castilleja

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